Camine quince o cien cuadras mientras fumaba un porro para calmar el dolor al respirar.
Los caminos nunca existieron, ¿el entorno alguna vez importo?
Un pensamiento atropello mi corazón; la soledad me acompañaría a cada segundo en cada lugar.
Cuando la botella se acaba, cuando le das el ultimo beso a esa tuca que apuro las horas inútiles que algún dios puso ahí para que malgastesmos y suframos. Cuando todos se van a dormir, es ahí donde los fantasmas viven, y es ahí donde los valientes luchan. Yo no soy uno de ellos.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
muy buenos Mark! en serio! a ver si juntas unos cuantos y para cuando te quieras dar cuenta podes publicar un librito de relatos bien copados.
ResponderEliminaryo sabes cuantas veces he caminado sin sentido alguno escuchando musica por quien sabe cuanto tiempo buscando alguna respuesta (a que?!) que me solucione TODO y..obvio... vuelvo perdedor siempre.
ahh te dejo esto q encontre:
http://www.despiertabsas.com.ar/articulos/articulo.php?idArt=188